Hablemos sobre...
Esclerosis Múltiple


Presentación

Qué es la E.M.

Síntomas y tipos de E.M.

Vivir con E.M.

Algunos datos interesantes

Algunas ideas desde la experiencia

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~ Qué es la EM ~


ENTENDER LA ENFERMEDAD

Para ello, conviene un apunte previo y sencillo: la MIELINA es una materia grasa que aísla los nervios (como la cobertura de un cable eléctrico) permitiendo que los nervios transmitan sus IMPULSOS rápidamente. La velocidad y eficiencia con que se conducen dichos impulsos permiten realizar movimientos suaves, rápidos y coordinados con poco esfuerzo consciente.

Al hablar de la Esclerosis Múltiple (EM) nos encontramos con una de las enfermedades más comunes del Sistema Nervioso Central (cerebro y médula espinal). Se trata de una afección inflamatoria DESMIELINIZANTE, es decir, hay una pérdida de mielina con el consecuente trastorno en la capacidad de los nervios de conducir IMPULSOS eléctricos al y del cerebro, lo que produce los diversos síntomas de la EM. Esclerosis significa endurecimiento: los puntos donde se pierde mielina (placas o lesiones) aparecen como zonas endurecidas (tipo cicatriz). Dichas cicatrices aparecen en diferentes momentos y en diferentes zonas del cerebro y de la médula espinal.

Miles de investigadores estudian esta enfermedad, pero aún no se conoce la causa. Puede ser debida a una reacción anormal de nuestro sistema inmunológico, que normalmente nos defiende contra organismos invasores (bacterias y virus). Una de las teorías es la de que un virus, posiblemente en estado latente, podría desempeñar un papel importante en el desarrollo de la enfermedad y perturbar el sistema inmunológico o desencadenar indirectamente el proceso de autoinmunidad. Se acabaría activando otros elementos del sistema inmunológico de tal forma que atacan y destruyen la mielina. También se encuentran pruebas de la mayor frecuencia de la EM entre personas que tienen una susceptibilidad genética a la misma. Hablaríamos de teorías complementarias: un virus común puede activar el sistema inmunológico del cuerpo, haciendo que ataque y destruya mielina del Sistema Nervioso Central en una persona genéticamente susceptible.

Y mientras se sigue investigando para conseguir un tratamiento curativo, contamos con tratamientos para poder modificar el curso de la enfermedad. Muchos de los síntomas de la EM se pueden tratar y controlar con éxito. En mi caso, llevo varios años con el interferón beta 1b. Sin olvidar el importantísimo tratamiento rehabilitador de cara a mejorar la capacidad funcional.